En la vacuna del sida se está haciendo auténtica ciencia-ficción

La investigación para encontrar la tan ansiada vacuna, dice este experto, ha llevado a crear adenovirus quiméricos. Este año se conocerán los resultados de dos ensayos sobre pruebas de eficacia de inmunización.

Esparza coordina también los trabajos para la obtención de la vacuna contra el sida de la Fundación Bill y Melinda Gates.

La imaginación, esa facultad de la mente para idear cosas nuevas, se ha convertido en el activo más perseguido para la consecución de la vacuna contra el sida. Así lo asegura José Esparza, una de las máximas autoridades en el tema, como acreditan sus cargos como coordinador de la investigación para la búsqueda de la vacuna contra esta enfermedad, tanto de la fundación Bill y Melinda Gates como del Plan Internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y asesor de Onusida. “Nos falta innovación y conocimientos nuevos. Los actuales son muy ortodoxos y la investigación en este campo está esperando un hallazgo nuevo. Para ello, necesitamos estimular la innovación”, dijo durante su visita a España con motivo de la celebración de un máster sobre enfermedades infecciosas del Hospital Carlos III de Madrid.

La gran diferencia del sida con otras enfermedades virales es que la respuesta inmune que se induce ni es capaz de controlar la infección, ni el contacto con el virus evita la reinfección, lo que supone un problema muy grave. “Tenemos que ser mejores que la naturaleza, que no ha inventado una respuesta inmune que sea capaz de prevenir la infección por VIH. Puede sonar muy arrogante decir esto, pero ya lo hemos hecho en otras ocasiones”, asegura Esparza.

El optimismo inicial de los años ochenta, cuando se pensaba que la del sida iba a ser como cualquier otra vacuna viral, ha dado paso a un realismo que, aunque un poco desesperanzador, se ajusta más a la situación en la que se encuentra la investigación hoy día. Y es que, desde 1987, fecha en la que se hizo la primera prueba clínica de una vacuna contra la enfermedad, se han probado hasta 30 tipos diferentes en un total de 80 ensayos fase I.

“Aunque la mayoría de las vacunas se ha desarrollado de manera empírica, no podemos esperar hasta que llegue el conocimiento científico, sobre todo porque no sabemos cuánto conocimiento es necesario ni cuanta experiencia”, afirma el experto, firme defensor de las pruebas clínicas. “Hay que hacer pruebas en humanos, pruebas en fase IIB y III, en las cuales la vacuna se le administra a un número muy grande de personas. Si no, no sabremos cómo de relevante es ese conocimiento para la condición humana”, asevera. En este sentido, 2007 va a resultar clave puesto que se darán a conocer los resultados de dos de estas vacunas en prueba de eficacia (ambas diseñadas para inducir inmunidad celular), una con 16.000 personas en Tailandia, producida por los laboratorios Sanofi-Pasteur y VaxGen, y otra desarrollada por Merck, que se está probando en Latinoamérica.

“Se están haciendo investigaciones realmente de ciencia-ficción”, dice este experto. Y como ejemplo destaca el caso de la vacuna de Latinoamérica, donde se trabaja con un adenovirus tipo 5, un vector muy potente en monos y en humanos, pero que tiene un problema: que en los países en vías de desarrollo existen ya anticuerpos contra él y que produce infecciones respiratorias comunes. Para evitar este problema lo que se está haciendo es reemplazar los segmentos el adenovirus 5, que son reconocidos por los anticuerpos, por otros adenovirus con menos incidencia entre la población. “Se están creando adenovirus que no existen en la naturaleza, adenovirus quiméricos que tienen la misma capacidad de expresión pero que se escapan de la respuesta inmune del adenovirus 5″.

En cualquier caso, puntualiza, el reto más importante en el desarrollo de una vacuna para el sida continúa siendo el de lograr una inmunización que induzca anticuerpos. A este respecto, otra cuestión a resolver consiste en cuándo se considera un nivel suficiente de eficacia para introducir una vacuna en los programas de salud pública. “No está claro”, dice Esparza, que adelanta que precisamente dentro de un mes tendrá lugar una reunión en Ginebra con la OMS para discutir el asunto. “Hay expertos que, basándose en un modelo matemático, sugieren que una vacuna con un 50 por ciento de eficacia podría ser útil sobre todo en poblaciones que cumplan con dos requisitos: una alta incidencia de infección por VIH y que no tengan acceso a otras medidas preventivas. Una vacuna con bajo nivel de eficacia que se introduzca en poblaciones con menor incidencia podría tener un efecto perverso y que la gente vacunada pueda creer que está totalmente protegida, con el consiguiente peligro”, explica.

A pesar de que los problemas de una vacuna poco eficaz son muy graves, concluye: “Son los problemas que yo quisiera tener”.

El fracaso del microbicida
No sólo la vacuna del sida se hace de rogar. También habrá que esperar para que otras estrategias emprendidas contra la transmisión del VIH empiecen a dar buenos resultados, como el estudio de la OMS sobre el uso del microbicida de sulfato de celulosa para prevenir la transmisión del VIH en mujeres. Este trabajo, en fase III, fue interrumpido prematuramente, como se supo hace dos semanas, debido al mayor número de infecciones registrado en el grupo estudiado en comparación con el de placebo. Este compuesto era uno de los cuatro que se están evaluando mediante estudios de eficacia a gran escala en mujeres con alto riesgo de infección por VIH. Un segundo trabajo con el mismo producto llevado a cabo en Nigeria tuvo también que suspenderse por los problemas de seguridad detectados en el primer ensayo. Este dato constituye un serio e inesperado revés para las investigaciones de búsqueda de un microbicida seguro y eficaz.

http://www.gacetamedica.com/gacetamedica/articulo.asp?idcat=233&idart=246636


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One Comment on “En la vacuna del sida se está haciendo auténtica ciencia-ficción”

  1. Red Says:

    Red…

    In few years we will see a result…

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